RESTAURACIONES AR S.L

El objeto principal en la preparación de superficies es obtener una superficie que nos permita una adherencia satisfactoria de los recubrimientos posteriores.
En cuanto al chorreado de superficies se trata de un proceso de limpieza para cualquier tipo de superficie mediante el lanzamiento de diferentes partículas de diferente grosor con un chorro de aire a presión según la naturaleza del material a tratar y el grado de preparación que queremos conseguir. Las presiones habituales de los sistemas de chorreado son entre 4 y 8 bares de presión. Se proyecta el material contra la superficie a tratar para eliminar los contaminantes y en función del árido, de su tamaño, la distancia de proyección, el ángulo de trabajo, la forma de a boquilla y la presión de uso, conseguiremos diferentes grados de acabado
l Después del proceso de chorreado (si lo miraran en una visión al microscopio), la superficie presenta una rugosidad superficial,. Los productos que se utilizan como abrasivos son variables en función de la superficie a tratar pero los más habituales son el Silicato de Aluminio